El conseller de Salud de Cataluña, Boi Ruíz, divulgó en rueda de prensa que la Conselleria de Salud y el Consell Audiovisual de Catalunya (CAC) han presentado una denuncia conjunta ante la Fiscalía Provincial de Barcelona contra 15 blogs que promueven la anorexia y la bulímia. La noticia ha sido ampliamente reproducida por diversos medios de prensa. El conceller señaló que la denuncia por un posible delito de lesiones es el resultado de un informe del ente audiovisual en el marco de un proyecto de control de contenidos de riesgo en Internet. La quincena de blogs aparecen en los primeros resultados que ofrecen los motores de búsqueda al introducir la expresión “blog pro ana (como se conoce la anorexia nerviosa) pro mia (la bulimia nerviosa)”. En total, arrojan de los 871.000 resultados, entre blogs, artículos, noticias y referencias bibliográficas. Los sitios webs denunciados ofrecen consejos para llevar a cabo dietas hipocalóricas, promueven competiciones para perder peso, aconsejan sobre cómo autolesionarse, dan trucos para no ser descubiertos por los padres e incluso ofrecen guías para el suicidio. Se ha informado también que el 2% de las búsquedas de los usuarios de internet está referido a estos temas. Ruiz ha dicho que los trastornos de conducta alimentaria no se pueden abordar sólo desde un punto de vista sanitario, sino que son un problema que tiene su origen en la insatisfacción que tienen algunos jóvenes en relación con su cuerpo, y que la solución tiene que ser colectiva. Para ello, es necesario no estigmatizar los enfermos, tener mucho cuidado con los patrones de belleza que están al límite y que pueden afectar las personas más frágiles, y tener presente que no existe ninguna dieta milagrosa. Asimismo, se ha solicitado no anunciar los productos salados, azucarados o con mucha grasa como alimentos habituales. En relación con la publicidad en los medios audiovisuales, se pide que en horario protegido (de 6 a 22 horas) no se emita publicidad de productos destinados a la pérdida de peso y que los productos azucarados, salados o de alto contenido en grasas (como golosinas, snacks o bebidas azucaradas) no sean presentados como sustitutos de las comidas habituales, en especial en los anuncios dirigidos a niños y adolescentes.